Plantas Carnívoras

Plantas-carnivoras.com es un proyecto que nace para difundir información veraz y de calidad sobre tipos, cuidados, reproducción y alimentación sobre las más de 600 especies de plantas carnívoras que existen alrededor del mundo.

Las plantas carnívoras son también llamadas insectívoras debido a que los insectos y otros pequeños animales son su principal fuente de alimentación. Estas obras maestras de la evolución son sin duda diferentes al resto de las especies que se pueden encontrar en la flora alrededor del mundo. Precisamente es por esto que su popularidad se ha visto en gran aumento durante los últimos años.

Tipos de Plantas Carnívoras

Contrario a lo que se suele creer, existen muchísimas especies de plantas carnívoras alrededor del mundo. Sin embargo, todas estas plantas se pueden categorizar en unos pocos géneros y diferentes familias. En este listado podrás encontrar los principales géneros de plantas carnívoras. Haz click en el nombre o la fotografía de cada planta para obtener más información sobre el género y sus especies.

maceta venus atrapamoscas

Dionaea Muscipula

Venus Atrapamoscas
drosophyllum lusitanicum negro

Drosophyllum

Pino Rocío
imagen sarracenia

Sarracenia

Planta de Jarra
Drosera

Drosera

Rocío de Sol
Nepenthes

Nepenthes

Plantas Jarro
foto cephalotus

Cephalotus

Planta Jarra Australiana
imagen pinguicula roja

Pinguicula

Violeta de Agua
imagen darlingtonia

Darlingtonia

Planta Cobra
Aldrovanda

Aldrovanda

Rueda de Agua
heliamphora chimantensis miniatura 300

Heliamphora

Jarra del Sol
utricularia involvens con flor

Utricularia

Plantas Vejiga

Cabe también hacer mención especial a la Brocchinia Reducta, planta carnívora de la familia de las Bromelias, que comparte características con plantas como la Piña.

Trampas de las Plantas Insectívoras

Las plantas carnívoras tienen la peculiaridad de obtener la mayoría de sus nutrientes a través de las presas que capturan, a diferencia del resto de plantas que obtienen sus nutrientes a través de las raíces. Veamos como se clasifican estas trampas para cazar insectos. De forma más general podríamos primero organizarlas en base a su mecanismo de captura, y posteriormente vamos a ver una clasificación por el tipo de trampa.

Mecanismos de las Trampas

El mecanismo de las trampas usadas por las plantas carnívoras puede ser pasivo, semiactivo o activo.

  • Mecanismos pasivos. No requieren ningún movimiento, por tanto conllevan un gran ahorro de energía para la planta. Existen diferentes tipos de estas trampas pasivas, como las que tienen forma de botellas (presentes en géneros como Nephentes) o en forma de tubos rastreros o levantados del suelo (como en las Sarracenias).
    Atraen a las presas con colores llamativos, formas y olores generados por la misma planta. Una vez el insecto se posa en la planta, cuyos bordes están impregnados en una sustancia resbaladiza, éste cae al interior. Ahí el insecto generalmente se ahoga con el agua acumulada, aunque algunas plantas poseen pelos sensibles que pueden detectar la entrada de la presa y segregar enzimas para disolverla.
nepenthes rajah roja
Jarros resbaladizos de la Nepenthes Rajah
  • Mecanismos semiactivos. Las plantas con estos mecanismos de captura poseen cierta capacidad de movimiento, como las Droseras o las Pinguiculas.
    Las Droseras segregan una sustancia pegajosa a través de las glándulas terminales que tienen en los pelos. El movimiento del insecto intentando liberarse de esta trampa de pelos pegajosos, lo único que consigue es que quede cada vez más adherido a los pelitos de la planta, que va enrollando las hojas poco a poco hasta empaquetar a la presa.
  • Mecanismos activos. Realizan movimientos rápidos para capturar a los insectos, con un mayor gasto de energía. Las plantas más populares que usan este tipo de mecanismo de captura son las Dionaeas como la Venus atrapamoscas.
    Poseen hojas modificadas a modo de párpados con interiores de colores muy llamativos para atraer a los insectos. Suelen tener varios pelitos dentro de estas pestañas, que al ser estimulados provocan el cierre de la trampa con un rápido movimiento. Los los externos, similares a las pestañas, también poseen detectores, que en este caso se usarán para evitar que la trampa se cierre si el insecto posado es demasiado grande.

Tipos de Trampas

Dentro de los tipos de trampas utilizadas por las plantas insectívoras, tenemos un desglose más amplio que el de los mecanismos, pudiendo ser de los siguientes seis tipos. Algunas de las trampas usadas por las plantas puede incluso disponer de múltiples de estos mecanismos.

Adhesivo

Como mecanismo pasivo es la más sencilla de todas las trampas. Esta trampa es usada por especies como la Pinguicula, que tienen en sus hojas unas cortas glándulas que liberan una sustancia pegajosa llamada mucílago que atrapa pequeñas criaturas. Las glándulas en sí están protegidas para que las hojas no se ahoguen en esa baba generada por la planta mientras espera a que su presa aterrice sobre ellas. Dentro de las trampas adhesivas también podemos encontrar tentáculos fijos (Byblis, Drosophyllum, Roridula, Triphyophyllum) o móviles (Drosera), que además de capturar las presas con el pegajoso mucílago, enrollan los tentáculos de modo que dificultan el escape de la presa además de liberar enzimas digestivas y absorber nutrientes de la presa. Estos tentáculos pueden tardar entre un minuto y varias horas en cerrarse, y pueden transcurrir entre 7 y 14 días hasta que se vuelve a abrir.

drosera tipo capensis con su presa
Drosera Capensis abrazando una presa

Trampas de caída

Se clasifican en dos tipos, abiertas con agua (Nepenthes, Heliamphora, Cephalotus, Brocchinia, Catopsis, Sarracenia purpurea y Sarracenia rosea) o cerradas o sin agua (Mayoría de las Sarracenias, Darlingtonia). Estas trampas de caída se componen de hojas con estructuras similares a fosas. En los métodos más simples, las hojas se sellan en espiral en una base donde se halla el agua, haciendo que las presas que caen a esa fosa se ahoguen.

Otras especies con trampas de caída tienen mecanismos algo más complejos como cebos con nectar, olores y colores que atraen a las presas. Las trampas pueden tener pelos dirigiendo a la presa hacia a la trampa para hacerla caer. Por fuera generalmente son resbaladizas y por dentro tienen una textura cerosa. Muchas de éstas trampas tienen capuchas y permiten a las plantas determinar la cantidad de agua a conservar, bombeando hacia fuera la innecesaria de la lluvia, así como liberar enzimas digestivas y ajustar el pH del agua.

Trampas «Olla de langosta»

Especies como la Darlingtonia y la Sarracenia Psittacina gozan de este tipo de trampas, similares a las utilizadas para capturar langostas. Tienen una entrada fácil de encontrar que se puede encontrar desde fuera, pero es difícil de encontrar desde dentro. Una vez dentro, las presas que encuentran la entrada pueden salir fácilmente, pero son confundidas con una abertura oscura y unos glóbulos blancos llamados areolas.

foto de Darlingtonia californica
Darlingtonia Californica

Trampas «Sacacorchos»

Este tipo de trampas se usan por las especies del género Genlisea. Estas plantas crecen en ambientes muy húmedos, como goteos, zonas cubiertas de musgo, humedales y pantanos estacionalmente inundados. Las Genlisea consisten en una roseta de hojas que se asienta sobre el suelo y realizan la fotosíntesis de forma normal. Además tienen unas hojas no fotosintéticas modificadas que sirven tanto de ancla para la planta como trampas para pequeños invertebrados. Estas trampas tienen forma de «Y» invertida torcida como un sacacorchos. La entrada tiene forma de hendidura con una estructura de cerdas que apuntan hacia adentro y hacia arriba, lo que permite a las presas sólo avanzar hacia dentro de la trampa. Una vez la presa sale de la zona del sacacorchos, ingresa a una cámara digestiva ligeramente hinchada donde se extraen nutrientes de la presa.

Cepo

Esta trampa utilizada por la Dionaea Muscipula y Aldrovanda Vesiculosa es la más dramática de todas. Una vez la presa se mueve hacia la trampa rozando los pelos internos del cepo, la planta dispara rápidamente la captura encerrando a la presa dentro. La trampa se cierra expandiendo de forma explosiva las células en la superficie externa de la hoja. Esto se puede verificar dado que antes de activar la trampa cada mitad de la hoja es plana, sin embargo después de activarse, las mitades se ahuecan. Por último la trampa se sellará y digerirá lentamente la presa, volviéndose a abrir cuando termine.

La dionaea muscipula es la planta más conocida con trampa de tipo cepo

Succión

Se podría argumentar que la hoja de una planta más compleja del mundo es la trampa de succión de las especies de Utricularia. Estas trampas se preparan bombeando agua fuera de la trampa sellada creando lo que se consideraría un vacío de aire o de agua, según la especie.

Al activarse, absorben rápidamente aire o agua y con esto la presa entra dentro de la vejiga, como si de una jeringuilla se tratase. Funcionan tan rápido que ni siquiera las cámaras modernas de mayor velocidad pueden apreciar bien este proceso, en un fotograma la presa está fuera de la trampa y al siguiente está ya succionada. Una vez dentro, la presa es digerida y la trampa se rearma expulsando de nuevo el líquido.

vejiga deutricularia gibba, la mas rapida del mundo
Trampa Vejiga, Utricularia Gibba

¿Cómo Digieren las Plantas?

Una vez atrapada la presa dentro de la planta, ya sea un insecto o un pequeño animal como anfibios, roedores o reptiles, ¿Cómo son capaces de digerirlos para alimentarse con ellos? La respuesta rápida a esta pregunta son las enzimas. Las encimas son tipo de proteína que se producto por las células de un organismo (los humanos también las producimos) que actúan como un catalizador y regulador para las reacciones químicas que se dan en el propio cuerpo.

Nepenthes Gigante con raton encontrado dentro
Nepenthes con un pequeño roedor digerido

Cuando arañas, hormigas, mosquitos o moscas se queden atrapados dentro de la planta carnívora, ésta empieza a segregar las enzimas que lentamente van descomponiendo y digiriendo al animal. A su vez, otras glándulas de la planta comienzan a funcionar, utilizadas por la planta para absorber los nutrientes que necesita y que aflora debido a la actividad de las enzimas.

Por último, también habría que hablar de las plantas en forma de jarra o fosa. Esta estructura sirve para atrapar a los insectos que caen en ellas, pero hay estudios que afirman que además de agua en su interior también hay una gran cantidad de bacterias y microorganismos, que les ayudan a descomponer a sus presas. Para absorber el alimento de las presas, hacen la digestión mediante enzimas.

Un dato a tener en cuenta, es que el ritmo de digestión es muy lento. Mientras que el ser humano puede digerir una comida en unas horas y en cantidades mucho mayores, un insecto puede tardar más de dos semanas en ser digerido por una planta carnívora.

¿Cómo cuidar las Plantas Carnívoras?

La gran mayoría de plantas carnívoras requiere de bastantes cuidados, lo cual hace que resulte un poco más difícil tenerlas en casa o en el jardín en comparación con otro tipo de plantas. Podemos clasificarlas de forma muy genérica en base al clima para decidir cuáles podemos tener en casa y cuales no. Esta clasificación sería en dos grupos:

Plantas carnívoras tropicales: Son las más difíciles de cuidar en casa, requieren de una humedad alta y una temperatura cálida de forma constante. A menos que vivamos en un clima tropical, lo más normal sería colocarlas en un terrario adaptado para poder controlar este hábitat de la mejor forma posible. Algunas especies de plantas tropicales son Nepenthes, Pinguicula y Caphalotus.

Plantas carnívoras no tropicales: Estas plantas habitan en zonas done hace más frío, pero no demasiado, ya que no aguantan bien las heladas. Durante las épocas más frías como invierno y otoño son capaces de entrar en un período de letargo que les permite sobrevivir. Generalmente se encuentran cercanas a zonas acuáticas como balsas o pantanos. Algunas especies de este clima son Sarracenia, Dionaea, Drosera, Darlingtonia, Pinguicula y Utriculario vulgaris.

¿Qué Sustrato y Macetas elegir para nuestras Plantas?

A la hora de cuidar una planta carnívora, una de las primeras elecciones a tomar es el sustrato y la maceta adecuados para cada una de las plantas. Dependerá de la especie que queramos cultivar, pero a grandes rasgos estos serían los recipientes y tipos de substratos a considerar.

Con respecto a las macetas, las más convenientes son las de plástico. Hoy en día ya son muy resistentes, pero porcelana y cristal también son excelentes opciones por encima de las de terracota que pueden soltar minerales perjudiciales para las carnívoras. Asegura que haya suficientes agujeros en el fondo para que el agua pueda drenarse correctamente. Además, ten en cuenta el tipo de planta para determinar si requieres de una maceta común o colgante, ya que plantas como por ejemplo la Nepenthes necesitan una maceta colgante debido a su forma. Puedes echar un vistazo más detallado a nuestro artículo sobre macetas para plantas carnívoras.

Las plantas carnívoras viven en suelos pobres, por tanto los sustratos no deben tener muchos nutrientes para replicar su hábitat natural. En el caso de utilizar sustrato normal para plantas, no es difícil que se quemen las raíces de nuestras carnívoras debido a la alta concentración de minerales. La tierra elegida debe proporcionar un buen drenaje de las macetas, ya que las plantas necesitan mucha agua y humedad, pero es importante que no quede estancada y vaya fluyendo. Echa un vistazo a nuestro artículo específico sobre sustrato para carnívoras, pero en resumen los sustratos más adecuados son los siguientes:

  • Esfango. El mejor sustrato para plantas carnívoras. Un tipo de musgo que se encuentra en proceso de descomposición y tiene un pH ácido, convirtiéndolo en pobre en nutrientes y con capacidad de retener el agua necesaria para las plantas. Puede usarse sólo o mezclado con arena.
  • Arena. Nunca se utiliza por sí sola, se usa mezclada con esfango. No sirve cualquier arena, solo la gruesa, y de hasta 4 milímetros, como la que se vende para peceras en tiendas especializadas.
  • Perlita. Es un mineral con forma de bolitas blancas que tienen una gran capacidad de retención de agua cierto tiempo. Conviene lavarlas antes de usarlas mezcladas con es esfango. Una última alternativa a mezclar con el esfango es usar trozos de madera

Aclimatación

Debemos permitir una buena aclimatación de las plantas carnívoras al traerlas o moverlas de lugar. Generalmente son plantas muy sensibles a cambios de luz, temperatura y humedad, lo que les puede causar un shock matarlas.

La mejor opción para conseguir una buena aclimatación es colocar las plantas con una alta humedad y temperatura pero sin pasarse. Idealmente puedes utilizar un terrario para plantas carnívoras, bien de modo permanente o transitorio, aunque otra opción es utilizar plásticos o bolsas adecuadas. Es conveniente cada pocas horas abrir el terrario o sacar las plantas durante unos minutos para que se airee y se vaya acostumbrando, pero sin exponerla a los rayos solares de forma directa. Lo más adecuado sería hacer esto durante aproximadamente un mes y de manera progresiva ir aumentando la exposición de la planta a las condiciones de la casa. No es algo obligatorio, pero es muy recomendable.

Luz, Temperatura y Humedad

No es fácil encontrar el lugar ideal donde ubicar una planta carnívora en casa, debido a que requieren condiciones bastante específicas. Para encontrar este lugar ideal tenemos que tener en cuenta la temperatura, la luz y la humedad que favorecen a estas plantas.

  • Luz. Las plantas carnívoras necesitan en torno a 5 horas de luz natural al día, pero no demasiado fuerte para evitar que se quemen. Ciertas especies como las Sarracenia, Dionaea, Cephalotus, Darlingtonia y ciertas Pinguiculas se benefician de la luz directa del sol, sin embargo has otras especies que se pueden quemar fácilmente como las Nepenthes y las Droseras.
  • Temperatura. Dado que las plantas no tropicales necesitan hibernar durante varios meses, es conveniente mantenerlas a una temperatura no superior a 5º centígrados. Si no hibernan, cuando les toque brotar (generalmente en primavera), no lo harían o apenas podrían logarlo. Las plantas tropicales deben mantenerse en un rango de temperatura acorde adecuado de forma constante durante todo el año.
  • Humedad. En general todas las plantas carnívoras requieren de bastante humedad en el ambiente. La planta colgante Nepenthes es la que require un clima más húmedo, ya que de otra forma se secaría y moriría. En el otro extremo tenemos la Drosophyllum que es es la que menos humedad necesita.

Cómo Regar las Plantas Carnívoras

Prácticamente todas las plantas carnívoras requieren de un tipo de riego por inmersión o también llamado comúnmente la técnica de la bandeja. El motivo es que necesitan mucha cantidad de agua y humedad. Sin embargo debemos tener cuidado de no encharcarlas por mucho tiempo, lo cual puede ser perjudicial para las plantas.

Este método de riego que aplica a muchas especies de carnívoras consiste en colocar las plantas en un recipiente o barreño grande con agua suficiente. Cubrir la base del tiesto de la planta con dos o tres dedos de agua y dejarla absorber durante aproximadamente 10 minutos. En épocas frías regar las plantas una o dos veces al mes puede ser suficiente, mientras que en épocas calurosas pueden requerir un riego mucho más frecuente, de un día de cada dos. El tipo de riego puede depender mucho de la especie de planta que poseamos, por lo que mejor opción es informarse con el proveedor de la planta o en esta misma web sobre cuidados de la planta en particular.

maceta de pinguiculas esserianas
Pinguicula Esseriana en una pequeña maceta de plástico

Alimentación de las Plantas

Como hemos mencionado anteriormente, las plantas carnívoras viven en sustratos pobres a nivel de nutrientes, debido a que se alimentan de forma muy particular entre el reino vegetal. Para alimentarse de insectos o pequeños mamíferos, reptiles y anfibios, estas plantas han desarrollado mecanismos de captura muy evolucionados.

Puedes alimentar a tus plantas con moscas, mosquitos, hormigas, arañas o cualquier tipo de insecto, siempre y cuando sean del tamaño adecuado. Un insecto demasiado grande podría causar que las hojas de las bocas mueran de sobreesfuerzo. En el caso de las venus atrapamoscas la boca queda cerrada durante un periodo de entre 1 y 2 semanas tras cada captura, por lo que con un par de insectos al mes suele ser suficiente para alimentarlas.

Después de varias comidas, las bocas de estas plantas suelen morir para dar paso a otras nuevas. Es por esto que conviene cortar las bocas viejas que van muriendo para evitar así que haya hongos en tus plantas.

Alimentación de venus atrapamoscas con grillos

Plagas y Enfermedades de las Plantas Carnívoras

Las plagas y enfermedades son de los mayores problemas cuando queremos cuidar plantas carnívoras en el interior, igual que ocurre en cualquier otro cultivo o plantación. Es muy importante prestar atención para conocer estas plagas y enfermedades y poder combatirlas, ya que de lo contrario podrían matar a nuestras plantas.

  • Araña roja. Este ácaro es difícil de ver a simple vista y se alimenta de los contenidos celulares de la planta. Se sitúan en el envés de las hojas ya que son las zonas con mayor porosidad y se alimentan de las células de la planta a una velocidad voraz. Uno de los métodos más eficaces para combatir esta plaga es el jabón potásico que reblandece el exoesqueleto de los insectos que terminan muriendo.
  • Pulgones. Estos insectos homópteros chupan la savia de las plantas, robándole agua y nutrientes y pudiendo debilitarlas enormemente. Un riego adecuado a la planta y al clima ayudarán a prevenir esta plaga. Productos potásicos son también efectivos contra el pulgón.
  • Hongos. Los hongos conviven con las plantas en climas húmedos y cálidos, pero se alimentan de ellas y pueden hacerlas enfermar. A la hora de identificar su presencia lo mejor es buscar una especie de polvo blanco sobre las hojas de nuestra planta. Para eliminarlos se pueden usar fungicidas o remedios caseros con abundante agua, jabón, y bicarbonato de soda.
  • Cochinillas. Esta plaga chupa la savia de las plantas con una capa cerosa. Sus principales daños son malformaciones tanto en tallos como en las hojas. Para combatirla la mejor opción es un insecticida que contenga cryptolaemus, tiocloprida, acetamiprida, ácidos grasos o aceite de plantas.

Cada una de estas plagas se puede combatir con productos específicos que se pueden adquirir en tiendas o bien con remedios caseros recomendados por los propios especialistas de cada una de estas plantas. Infórmate lo mejor posible sobre los cuidados específicos para cada una de las plantas, ya que los remedios pueden variar ligeramente entre especies.

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